
Hay personas que hacen mucho deporte y comen sano, pero no son más saludables
Si hay un mes por excelencia que simboliza el regreso a la normalidad ese es octubre. Siempre se habla de que en septiembre es cuando uno vuelve a la rutina pero en verdad no se comienza a tener un ritmo más estable hasta que despedimos oficialmente el verano. Cuando comienza el otoño y el mal tiempo empieza a hacerse notar, uno se da cuenta, incluso el cuerpo lo percibe, de que atrás ha quedado el tiempo de disfrute y toca cumplir con las obligaciones laborales y educativas, además de realizar las tareas diarias.
Volver a ponerse deberes después de un largo período de descanso, más prolongado que el habitual, puede generar cierta sensación de desánimo. Hay quienes incluso les cuesta retomar la rutina con el mismo ritmo y energía de antes. Pero para que esto no se convierta en un serio problema de salud mental, la psicóloga Barbara Gogénola (León, 1982), al frente de un centro pionero en Asturias en el uso de la realidad virtual aplicada a la gestión de las emociones, nos da las claves para no caer en la mal llamada depresión posvacacional.
La coordinadora de la Comisión de PTORH (Psicología del Trabajo, Organizaciones y Recursos Humanos) del Colegio Oficial de Psicología del Principado de Asturias y vocal del Comité Técnico de Normalización Nacional CTN 314 (Gestión de los Recursos Humanos) insta, principalmente, a todo el mundo a escucharse a sí mismo. «Es muy importante saber qué necesitamos en cada momento y aprender a gestionarnos emocionalmente», asegura la experta.

